domingo, 29 de marzo de 2009

SITUACIÓN DE LA PRODUCCIÓN OVINA EN LA ZONA DE INFLUENCIA DEL CEAD GIRARDOT.

La producción ovina considera como una alternativa para abastecer de proteína de origen animal, a una población cada vez más creciente. Pocas especies de animales domésticos tienen tanto potencial, a nivel regional como mundial, para mejorar la nutrición y los ingresos familiares. Dada su gran adaptabilidad a diversas y extremas condiciones ambientales, hasta el punto de producir en condiciones inhóspitas, consumen gran cantidad y diversidad de alimentos, haciendo en muchos casos control de plantas no deseables, prolificidad, resistencia a gran variedad de enfermedades, su fácil manejo, y docilidad; hacen de los ovinos de pelo una especie altamente competitiva en la generación de ingresos que mejoren la calidad de vida de nuestros productores pecuarios. Estas bondades, entre muchas más, han llevado a un auge muy importante en el desarrollo de los sistemas de producción ovina en otras latitudes. Por tales circunstancias se ha presentado un importante avance en el desarrollo del conocimiento acerca de las características y particularidades de su producción industrial: nutrición y alimentación, genética, reproducción, sanidad, transformación de productos y estrategias de comercialización global.

Pese a lo anterior, la ovinocultura en nuestro medio presenta un retraso, debido principalmente al manejo de tipo tradicional y marginado a zonas donde no compite con otros rubros ganaderos. Presentándose factores desfavorables para su desarrollo como son: Marginalidad, ausencia de asistencia técnica, carencia de programas de fomento y desarrollo, descocamiento de las buenas practicas pecuarias (BPP), inexistencia de mercadeo y poco acceso al crédito y aunados al inadecuado manejo de la especie, por creencias culturales erróneas basadas en su rusticidad; Nos han llevado a un pobre y en muchos casos inexistente desarrollo empresarial y tecnológico de las producciones ovinas, las cuales en su mayoría se manejan sistemas extensivos sin control, pobre o nula información y por ende baja productividad y calidad, desaprovechándose el gran potencial que tiene esta especie.

Por ende es necesario implementar una estrategia que nos permita desarrollar el reglón ovino en nuestra región, para poder levarlo a ser competitivo, que cumpla con las exigencias del mercado y que genere beneficios los cuales contribuirán a mejorar calidad de vida, disminuyendo en gran parte la situación de conflicto económico que afecta a la gran mayoría de productores pecuarios.